LA ESCICIÓN DEL ROCK BARRANQUILLERO
Aún puedo sentir la vibración global que se sentía en la final del concurso de bandas de rock barranquilleras patrocinado por el almacén musical Miche en el año 1999. Miles de personas se aglomeraron en el “santo cachón” para presenciar un evento que, en mi humilde concepto, partió en dos la historia del rock barranquillero; de la nada a la naciente esperanza.
Las posiciones finales del concurso fueron: 3er lugar, Madresanta; 2o lugar, 69 Nombres y 1er lugar, León Bruno.
1999 fue el mejor año de mi vida. En aquella época, estudiaba derecho en la Universidad del Norte. Mi vida giraba en torno a mucha gente que le encantaba el rock; un grupo de personas pertenecientes a esa especie de jóvenes que no es muy común en la costa norte colombiana.
Recuerdo las sesiones de rock en los extintos bares B-52 y Tacuba. Fue allí donde por primera vez empezaron a sonar canciones como El selenita (León Bruno), Conejo galáctico (69 Nombres) o Despertar (Madresanta).
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Siempre he dicho a voz abierta que mi banda favorita es León Bruno, un grupo de felinos que estaba conformado por cuatro integrantes: Moncho, Omar, Antonio y Álvaro (quien remplazó a Andrés Franco).
En algún momento, cuando ya no vivía en “La arenosa”, me enteré que la banda se había radicado en Bogotá D.C. y que estaban siendo manejados o impulsados por Isabella Santo Domingo.
León Bruno llegó a lugares privilegiados de la escena rockera nacional. Abrió el concierto de Alanis Morissette en el 2003, lanzó su primer CD llamado Grandes Éxitos, participó durante tres años en el festival Rock al Parque y fue considerado por muchos el mejor grupo de rock colombiano.
Un día negro, en el que cayó un estruendoso aguacero, a causa del llanto y la furia de los dioses, León Bruno se separó. La noche en la que me enteré de la espantosa noticia puse los CD’s de la banda (El original y los underground) y no los quité sino seis días después, tras el llamado de atención que me hizo mi amiga la muerte, por no haber probado bocado alguno. Por mis arterias solo corría el veneno causado por la muerte de la majestuosa banda intérprete de canciones como: baño feromonal, el tatuaje de la redención, Hasta siempre (Cover en versión rock del tema tributo al Che Guevara), Marianne, En la arena, Broca, Fuel oil, entre muchos más.
Durante algún tiempo no supe más de la banda. Me radiqué en Bogotá D.C. y en varias ocasiones traté de localizarlos o averiguar por Internet qué había sido de sus vidas. Fuentes cercanas me habían informado que Omar, Álvaro y Antonio crearon una banda nueva llamada Sicotrópico; sin embargo, no sabía ni donde ni qué coños tocaban. Una tarde, mientras caminaba por la séptima, me topé con Moncho Márceles, el exvocalista de la mejor banda del mundo. El me contó que estaba haciendo parte de un proyecto nuevo titulado Rocksito y me dio la dirección de su página web. www.rocksito.com. Ese día supe que aún quedaba una esperanza, porque “la voz” estaba viva.

Pasaron muchos meses hasta que por fin, el 9 de marzo de este año, logré ver a Rocksito en vivo en el bar Touch de Bogotá D.C.
Rocksito está integrado por Moncho (Voz y Guitarra), Camilo (Bajo) y Jaime (Batería). Siempre he tenido un muy buen concepto de Camilo como bajista, pues este hizo parte de Madresanta, un grupo con el que compartí escenario en varias oportunidades. Creo que era la pieza que le hacía falta a Moncho.

En vivo, Rocksito suele presentar dos artistas invitados: Omar de Sicotrópico y José Carlos de 69 Nombres. Mi opinión… ¡Otro acierto!
Canciones como Irreversible, Sin saber de ti, Puede ser mejor, Rocksito y Tu frecuencia hacen parte del staff musical de esta novedosa banda, para quienes otorgo, sin dudar, un diez.


Madeleine De Cubas dijo
Qué agradable sorpresa. Me alegro que hayas recuperado tu banda favorita y al parecer mejorada. Espero que puedas deleitarte con su música como antes. Un saludo. Señora Nostalgia
26 Marzo 2007 | 03:01 AM